sábado, 12 de mayo de 2012

Il giorno della liberazione italiana

El 25 de abril se celebra en Italia el día de la liberación italiana. Este día representa el fin de la ocupación nazi-fascista (25/04/1945), y desde el 1946 es considerada fiesta nacional.

Saber cómo se toman los días festivos los italianos me parece un hecho curioso y digno de comentar. Lo normal en Madrid (y digo Madrid porque otros españoles que conozco de otros sitios sí las celebran) es que los días festivos no se celebren. Quiero decir que la gente no va a la universidad, al instituto o al trabajo, pero no organizan nada especial y, en muchos casos, ni siquiera recordamos por qué es fiesta. En cambio, en Italia la gente se reúne, organiza barbacoas, comidas entre los amigos... el día festivo cobra muchísimo más sentido, porque realmente es un día para desconectar y hacer cosas diferentes y no simplemente estar tirado todo el día en el sofá.

Pues este famoso día de la liberación elegí el plan de ir a la playa con Daniele, Andrea y sus amigos de la universidad. Dormí en casa de Andrea el día anterior porque nos teníamos que levantar muy pronto, había que ahorrar tiempo de sueño. Fuimos a un sitio al norte de roma, creo; y nos hizo bastante buen tiempo. Alguien se había encargado de hacer toda la compra y cada uno había traído cosas hechas de casa: pasta fredda (que sería más o menos nuestra ensalada de pasta), pasteles y bollos desconocidos para mí. Andrea se había llevado una especie de plancha eléctrica e hicieron ahí un montón de salchichas para comerlas con pan tostado que nunca se acabaron.

Y por un momento pensé: "vale, se reúnen y hacen cosas diferentes pero, ¿de verdad recuerdan por qué es la fiesta?". Por supuesto que sí. Apenas comenzamos a comer ya estaban proponiendo brindis por la liberación italiana, y, además, con bastante entusiasmo. Fue algo muy extraño para mí. Me imaginaba a todos mis amigos en casa de Ray un día festivo brindando por, yo qué sé, el día en que murió Franco, y no podía llegar a pensar que fuese algo real, me venían ganas de reír. Pero, a fin de cuentas, supongo que esta costumbre es algo genial.

Me quedé dormida haciendo culto a la siesta como buena española, pero se me olvidó quitarme las gafas y el sol hizo su trabajo en mi cara. Nariz, mofletes y frente rojos como un tomate. Zona de las gafas = intacta. Estaba hecha todo un cuadro, pero a quién le importaba... En realidad, como dice Pedro, siempre hay que quemarse una, o varias veces, antes de poder ponerte moreno.

Cuando casi nos íbamos a ir recibí una llamada de Tommaso. Andrea y yo nos echamos a reír, estaba borracho, muy borracho. Decía que venía a mi casa a cenar, pero yo no tenía absolutamente nada en el frigorífico. De hecho, creo que es el día en el que más eco ha hecho mi nevera. NADA. Sólo sprite, ron, vino, un par de huevos y poco más con lo que, obviamente, no se podía dar de cenar ni siquiera a una persona. Así que bajamos al Pizza Pollo (Tommaso, Pedro, Davide y yo) y nos pedimos algunas cosillas. Otra vez me he pedido este kebap de mierda. ¿Pero cuando voy a asumir que el kebap del Pizza Pollo (y, en general, cualquier kebap de italia) no es como mi querido kebap de la esquina de mi casa en Alcorcón? Tengo que asumirlo YA. No me gustan los kebaps de pollo y en ese kebap no hay de ternera o de cordero. Cada vez que doy el primer bocado es una decepción segura. Además, tienen unas pizzas y unos supplis (una especie de bola de arroz empanada con tomate y corazón de mozzarella) maravillosos, ¿por qué me empeño en comerme un maldito kebap?

Volvimos a mi casa, botellas de vino en mano y empezamos a beber en la cocina. Llegó un punto en el que las dos botellas "de calidad" que habían traído ellos se habían agotado, así que pasamos al vino "la buona vendemmia" de mi nevera, 89 céntimos el litro en el Carrefour. Vamos, una mierda. Pero para hacer el típico calimocho español todo vale. ¿Todo vale? Sí, todo vale, porque no teníamos ni Coca-cola. ¿Pepsi? ¿Pero a qué punto estoy llegando en este país? Supongo que la razón es el precio desorbitado que tiene la Coca-cola en Italia (1,89€ 1,5 litros en el Carrefour) frente al precio medio razonable de la Pepsi (1,50€ 2 litros). ¿Pero qué pasa? ¿Es que nadie bebe Coca-cola en Italia? Deberían hacer una revolución por esto.

La noche se nos fue de las manos y terminamos inflando mi colchón inchable y tumbándonos todos allí mientras veíamos una película (The doors) y, algunos, seguíamos bebiendo. Después los recuerdos empiezan a ser un poco difusos, no recuerdo el final de la película.


sábado, 21 de abril de 2012

Hacía mucho, MUCHO, que no escribía, pero no he desistido. Entre unas cosas y otras se me ha ido el santo al cielo y he dejado un poco de lado el blog. Me quedé muy atrás, a principios de marzo y estamos ya a 20 de abril. En todo este tiempo ha habido fiestas, días "de relax", vino a vivir con nosotros una "nueva" compañera de piso que se llama Igone, me fui de viaje a Bordeaux a visitar a los personajillos que tengo por amigos allí, fui también 9 días a Madrid y he empezado a estudiar. Sí, aunque el curso haya empezado en febrero he empezado a estudiar en abril, aquí las cosas funcionan de forma diferente.

Primero voy a hacer una presentación oficial de Igone, que estaba hasta hace nada comiendo en la cocina porque ha tenido un examen de Macro-economía en el que, por cierto, ha sacado un 27/30. ¡Enhorabuena!
Es una chica de Getxo, cerca de Bilbao, que estudia Económicas y que es una más de los pequeños momentos de esta casa. Bueno, de esta casa y de otras fiestas varias fuera de casa.



Y hablando de esto, se me viene a la mente una cosa que creo que nunca había escrito en el blog. Aquí hay una página web en la que puedes entrar para ver las fiestas más "importantes" que hay en Roma (roma.zero.eu). Bueno, pues en esta página y en otras páginas de grupos de Facebook, de las asociaciones erasmus, etc. publican la sesión y el género de música que la protagonizará (House, tecno, minimal...). Lo gracioso es que cuando escriben "festa erasmus" significa una fiesta con pachangueo, reggaeton y algo de house comercial, pero sobre todo significa música en español. Muchas veces me pregunto quién será el Dj.

Aquí puedes irte de fiesta casi cualquier día, pero me he dado cuenta de que la gente no tiene el mismo concepto que se tiene en España, o al menos en Madrid. La gente normalmente cuando sale de fiesta en Madrid bebe algo antes de entrar a la discoteca, sea el día que sea, y se queda hasta bastante tarde (los que no llevamos coche hasta que abre el metro, o sea que a hasta las 6 mínimo). Aquí la gente aunque se tengan que volver a las 3 sale, aunque no pueda beber sale. Bueno por una parte, malo por otra. Muchos más planes, menos juergas.

Claro, que queda en tus manos y solo en tus manos (y a veces en tu cartera) decidir qué será de tu noche.

A finales de marzo fui a Bordeaux. Vi a Nils, Max, Ivan, Randy y compañía. Conocí gente nueva, comí por primera vez en mi vida una ensalada de arroz y fui a una playa que parecía un desierto. No porque no hubiera nadie, sino porque para llegar a ver el agua tenías que pasar unas colinas de arena interminables, y aun cuando ya las habías pasado, todavía te quedaba caminar un ratillo si querías bañarte. "Ni de coña. No tengo bañador y aunque lo tuviera no me bañaría ni de coña. No me baño prácticamente ni en España cuando el agua está un poco fría... como para bañarme en este mar gélido con el viento que hace. Te puedes morir si te bañas..." Esa fue mi reacción cuando Ivan me preguntó si me iba a bañar. En realidad hacía calor. Cuando llegué me sorprendía segundo tras segundo de ver que todo el mundo iba en pantalón corto y camiseta de manga corta. "¡¿Pero estamos locos?!" Hacía calor, pero no tanto como para ir así a finales de marzo, y además en la playa hacía mucho más frío que en la ciudad, por el viento.
Me comí un super Kebap con una salsa rarísima pero buenísima y compré unas figuritas de pascua (de chocolate) para llevarlas a Madrid para los demás, pero al final me las olvidé allí.
Y para terminar mi viaje en Burdeos, casi pierdo el avión. Resulta que los vuelos de Easy Jet salen de un edificio independiente apartado del resto del aeropuerto, como dejando claro que se trata de algo de segunda calidad, así que, además de que ya llegaba tarde, me pasé 10 minutos corriendo de un lado para otro del aeropuerto buscando por dónde tenía que entrar y nada. Al final pregunté en mi humilde francés y llegué hasta el dichoso edificio. Dos chicos me vieron un poco apurada y me dejaron pasar delante de ellos en el control de metales. Llegué a la zona donde están las pantallas sin muchas esperanzas, ya creía que lo había perdido; y leo Madrid RETARDÉ. Nunca esa palabra me había hecho tan feliz.



Después fui a Madrid y me prepararon una fiesta sorpresa de cumpleaños en casa de Inés. No me había imaginado nada. De hecho, cuando entré pensé "¿Es una fiesta para Fer? Que cabrones no me han dicho nada", pero rápidamente entendí que era para mi. Estaba hasta Giorgio. Había pizzas hechas por ellos, lasaña y tarta de queso. Y después vino el momento de los regalos. Un objetivo incansable apuntaba hacia mi cara de muerte (yo no sabía que había una fiesta, pensaba que íbamos a ver una película a casa de Inés, así que todos estaban más o menos preparados menos yo), así que me estaba poniendo un poco nerviosa (no me gusta que la gente vea mi cara cuando abro los regalos, nunca sé que cara poner), pero pasé el momento con éxito. Dos vestidos, unos calcetines de campanilla, unas gafas de sol y una americana.
Me encantó todo, gracias =)



Y nada, como luego la gente se queja de que hago las entradas muy largas, lo dejo aquí que tengo que prepararme para ir a una SPANISH PARTY en una discoteca que se llama Akab. Os la recomiendo a todos los que paséis por Roma =)

sábado, 24 de marzo de 2012

¿Con quién bebes tequila cuando no te sientes bien?


¿Quién es tu nuevo vicio? ¿Quién te ha salvado de mis precipicios?

domingo, 18 de marzo de 2012

Poggio Mirteto II

Hacía mucho que no escribía. Es que hemos tenido bastantes visitas en casa, amigos de uno, amigos de otro, nueva compañera de piso... y entre unas cosas y otras no me he puesto a escribir.

Cuando la gente se empezó a dispersar y ya con algunas copas (no demasiadas), empecé a construir mi conversación filosófica con Eli, uno de los amigos de Pedro. Hablamos de la vida y del carácter efímero o eterno de las relaciones. ¿O debería decir de los sentimientos?

¿Y vosotros qué pensáis? ¿Existen los sentimientos eternos? ¿Infranqueables? ¿Puede haber relaciones que duren toda la vida y que nunca se apaguen? ¿O, por el contrario, creéis que los sentimientos tienen fecha de caducidad? ¿Que se gastan? ¿Que los sentimientos cambian con el tiempo y el amor pasional se queda en el olvido? ¿Creéis que las relaciones efímeras, aferradas al valor de lo imposible, ganarán siempre la carrera a lo fácil? ¿a lo posible? ¿a lo sencillamente bueno?

No tengo una respuesta, como a la mayoría de mis preguntas, pero tengo que admitir que no creo en el amor eterno sin obstáculos, en el sencillo amor eterno, en la costumbre de lo impasible y bueno. ¿Cuántas personas conocéis que lleven muchos años de su vida juntos (y cuando digo muchos años no digo 3 años) y que creáis que realmente se quieren a morir? ¿Que aún sienten verdadera pasión? Yo no conozco muchas.

Eli parecía estar bastante convencido de que ese amor existe. Me gustaría poder creerlo también.

Cuando empezó a anochecer la gente se empezó a ir hacia la zona de autobuses. CAOS absoluto.
Los autobuses eran los típicos autocares de las excursiones del colegio, pero casi todos eran privados. No había vallas para hacer filas, no había nadie que organizara a la gente... y todo eso unido a que la mayoría de la gente no sabía casi ni donde estaba,  hizo que la situación fuera de mal en peor.

La gente intentaba comprar su plaza para subir a cualquier autobús y poder volver a Roma, pero muchos parecía que no lo conseguían. ¿Pero en qué piensa la gente? No te vas a un pueblo a una hora de Roma sin saber como vas a volver por la noche.

Después de un rato considerable intentando descubrir cuál era nuestro autobús, lo encontramos y empezó la vuelta a Roma. Nos quedamos dormidos y nos despertamos porque alguien estaba gritando por el auricular del autobús. ¿Pero qué coño pasa? No entendía nada. Me volví a dormir.

Después de otro rato (no sé exactamente si mucho o poco), me volví a despertar por los gritos. Había un montón de gente discutiendo, separando a dos tíos, uno diciéndole al otro que le iba a matar, el otro que tampoco se quedaba atrás en sus amenazas... y yo que seguía sin entender nada. Resulta que el motivo de la discusión parecía ser algo relacionado con unos 40 euros que sobraban o que le pertenecían, en teoría, no sé a quién de los dos.

El conductor advirtiendo por el micrófono (el que había gritado antes por el micrófono era un espontáneo) que así no podía conducir y que si la gente seguía así iba a parar y a llamar a la policía. La gente se calmaba un poco y al rato volvía a haber el mismo follón que antes. SURREALISTA.

Cuando bajamos del autobús se empezaron a pegar y, al final, ya no sé si la gente participaba o separaba. Había un amigo de Matteo que estaba por ahí en medio, así que él se quedó para intentar sacarlo de ahí. Alguien llamó a la policía y nosotros nos fuimos. Tenían la cara reventada.

Después nos contaron que unos militares les ataron y que llegaron como 10 coches de la policía. No sé cómo terminaría eso.

viernes, 2 de marzo de 2012

Il carnevale di Poggio Mirteto

Más o menos cuando fue la despedida de Giorgio, pagamos un autobús privado para ir el 26 de febrero (domingo) al carnaval de Poggio Mirteto, un pueblo que está cerca de Roma. 10 euros ida y vuelta, autocar típico de las excursiones del colegio y nadie tenía que conducir, así que todos podían tomarse unos copazos. Buen plan.

Me iba a disfrazar, pero después de la odisea anterior para buscar el disfraz y teniendo en cuenta el fin de semana intenso que habíamos pasado (porque estaban aquí Eli y Jorge, dos amigos de Pedro de Madrid) y que habíamos quedado a las 9 de la mañana en Anagnina, opté por la opción de no disfrazarme. Cuando llegamos a Anagnina había un poco de todo. Aparte de un montón de rumanos de no sé qué iglesia haciendo lo que podría llegar a llamarse un mitin, Pedro se había vestido con una camisa de flores hawaianas y un gorro chino, Eli se había vestido de Jason, Jorge de mexicano, Stefania de caperucita roja, Francesca de niña pequeña... Y yo de Mónica. Mi primer carnaval sin disfrazarme.

La noche anterior había dormido 4 horas porque por la noche fui con Andrea y Riccardo a San Lorenzo, así que me dormí todo el camino en el autobús. Ni siquiera sé cuánto tiempo tardamos en llegar. Mientras yo dormía, los demás prácticamente se habían acabado una botella de ginebra, así que algunos ya llegaron "mezzo ubriachi".

Era el típico pueblo pero llenísimo de gente disfrazada y de autobuses. Había disfraces rarísimos. Vimos a un tío disfrazado de mesa, con los platos, cubiertos y todo, y otro vestido de WC.

Nos comimos unos bocadillos de Porchetta (una especie de cerdo asado buenísimo) y empezamos con el ron. Empezaron a hacer charangas, batukadas... mientras la gente se emborrachaba y bailaba.

batukada

Después empezaron a tocar un grupo que iban todos disfrazados de monjas. Un espectáculo, verdaderamente. Hacían versiones de canciones más o menos conocidas de rock y la verdad es que conseguían que pareciese otra canción. De hecho Eli hizo un comentario así cuando estaban tocando la canción "Mad world".



Y bueno, después la gente empezó a dispersarse. Unos que tenían hambre y querían otro bocadillo de porchetta, otros que querían comprar más vino, otros que querían seguir a la música y bailar...

Y aquí termina la primera parte del carnaval de Poggio Mirteto. Continuará...


lunes, 27 de febrero de 2012

Despedida de Giorgio

Íbamos al Cube a una fiesta de carnaval (gay) para la despedida de Giorgio, así que me puse a pensar en un disfraz. Al final se me ocurrió que lo más fácil era disfrazarme de mimo, así sólo tenía que comprarme un gorro negro y un maquillaje blanco. Algo que parece sencillo en España, ¿verdad? pues resulta que aquí no venden cosas de disfraces en casi ningún sitio, y encima los disfraces completos son CARÍSIMOS, tipo 99 euros. Así que ya sabéis, si venís a Roma a una fiesta de disfraces, traed el disfraz de casa.

Resulta que la tienda estaba bastante lejos, así que después de tres horas entre ir y volver, después de quedarme la última en la tienda y de que el que atendía se pusiera a contarme sus viajes por España y de que me hiciera un descuento de dos euros por ser española, llegué a casa de Daniele. Tenía que pintarme e ir a casa de Aurora, pero ya no había tiempo, así que Daniele me hizo la cena (gracias :p) y mientras yo intenté pintarme. Pero al final resultó que el maquillaje que había comprado era una mierda y se quedaba por algunos sitios bien y por otros se quitaba, así que cené me lavé la cara y me fui.

Sin disfraz a una fiestas de disfraces...

Cuando llegamos había un montón de cola, y la gente estaba loca por entrar. Estaban revendiendo las entradas por 50 euros (que nos habían costado 15). Casi todo el mundo estaba disfrazado. ¡Incluso había uno disfrazado del Papa! Conocí a algunos amigos de Giorgio y Aurora estaba siendo la sensación del lugar vestida de Marilyn. Jack Sparrow y Marilyn se hicieron una foto espectacular y siguió la noche.

Me fui al baño porque había conseguido colar una botella con ron con sprite, así que me la terminé y me fui a buscar a los demás. Pero todo el mundo se había dispersado y no encontraba a nadie (eran tres pisos de discoteca). Acabé dándole lecciones de "barman en España" a un camarero, contándole que si alguien te pide ron en España, es siempre ron oscuro, como dicen ellos. ¿Qué es eso de que te pongan un ron blanco con coca-cola?

Giorgio, Aurora y yo lo dimos todo bailando y nos volvimos a perder. Conocí a un chaval que se estaba haciendo un may dentro de la discoteca y encontré a Aurora, pero estaba en otros quehaceres, así que me fui. Antes de encontrar a Giorgio, me metí en una especie de sala creyendo que sería otra parte normal de la discoteca. Pero resultó que eran unos sofás en los que se sentaba la gente con no muy buenas "intenciones" jeje. Había dos muy empeñados en sus manualidades que se me quedaron mirando al entrar, así que decidí salir de ahí echando leches. Aunque ni siquiera parecía sorprendidos o molestos por mi presencia cuando me di cuenta de que estaban ahí. En fin, gente desvergonzada.

Yo ya llevaba unas copas así que empiezo a recordar un poco más difuso el final, pero encontré a los demás (porque la gente se empezaba a ir) y nos fuimos. El camino en el metro (que iba sola) y en el autobús no lo recuerdo mucho. Me dormí, pero debí hablar con una señora de algo porque cuando llegamos a Termini (donde hay que cambiar de línea) me despertó y me avisó.

Siempre alguna que otra cosa surrealista.

A Giorgio sólo decirle que disfrute al máximo de su Erasmus en Madrid =) SEGURO que será una experiencia inolvidable.

viernes, 24 de febrero de 2012

Vértigo, que el mundo pare.

Antes de seguir con mis actualizaciones, tengo que hacer un paréntesis y hacer una entrada dedicada al compositor y cantante que me ha dado tantos buenos momentos escuchando sus canciones. Si dejamos a un lado mis sentimientos de pre-adolescente y, bueno, también de adolescente, con las canciones de los primeros discos de Alex Ubago, llegamos hasta él, Ismael Serrano, el que sin duda ha conseguido transmitirme tanto y a la vez muchas veces nada que pudiera explicar.

Hoy digo bravo por ti. Por ir más allá de la música y de las palabras. Por llegar directamente a los sentimientos a flor de piel.

Y gracias por el magnífico concierto al que pude asistir en Madrid. Inigualable.

Y para finalizar, no podía hacer otra cosa que compartir con vosotros una de sus canciones, aunque sea realmente difícil escoger una.

Creo que me quedaré con Vértigo. Ese vértigo irrefrenable que todos los que encontramos sin buscar y buscamos sin encontrar sentimos. Ese vértigo a la vida, al paso del tiempo, al olvido. A, como me dijo alguien hace poco, olvidar la cara de las personas que nos han hecho reír y vivir.

versión en vivo

"Recibiré postales del extranjero, viejas y ajadas, besos, recuerdos.
¿Cómo están todos? Te echo de menos. Cómo pasa el tiempo..."

"Estás tan bonita... Te invito a un café. La tarde es nuestra. Desnúdame."

"Otro hombre dormirá contigo y dará nombre a todos tus hijos. Pero ven, acércate a mi, deja que te vea, que otras primaveras te han de llevar muy lejos de mi..."

"Sobre la mesa botellas vacías. Qué sano es arrancarte esa risa. Y ahora cambiemos el mundo, amigo. Que tu ya has cambiado el mío."

"Y en el futuro espero, compañero, hermano, ser un buen tipo, no traicionaros. Que el vértigo pase y que en nuestras ventanas luzca el sol cada mañana".

"Pero basta de lamentos. Brindemos, ¡salud! Que es el momento... Que estamos todos o no falta casi nadie, que hay que apurar la noche que acaba de empezar."


Versión normal

lunes, 20 de febrero de 2012

Bueno, ya iba siendo el momento de publicar la canción por la que escogí el nombre del blog. En realidad debo admitir que Vetusta Morla no me gusta mucho, pero Fer ha conseguido que esta canción me acabe gustando.


"Ella huía de espejismos y horas de más.
Aeropuertos. Unos vienen, otros se van. Igual que Alicia sin ciudad...

El valor para marcharse, el miedo a llegar.

Dejarse llevar suena demasiado bien. Jugar al azar...
nunca saber dónde puedes terminar o empezar.

Un tren de madrugada consiguió trazar la frontera entre siempre o jamás."

Y ahora voy a ver si encuentro el maquillaje que necesito para mi disfraz y el material para la universidad, que no tengo ni folios.



domingo, 19 de febrero de 2012

Eres un golfo

Este fin de semana ha sido algo movidito... El jueves fuimos a le cantine a beber un poco de vino y después al Brancaleone. Es un sitio al que fuimos un día cuand aún estaba Fer aquí que hacen noches de reggae. Había un montón de cola y no sé por qué no podíamos entrar hasta la 1, y eran las 12 menos 20. Así que empezaron a girar mays y después de un rato me empece a sentir un poco mal. DEMASIADO MAL. "Creo que aquí se acaba mi fiesta", pensé. Obviamente no entramos. Valerio, Andrea y Pedro me acompañaron a casa (Gracias otra vez =) y nos comimos unos helados cuando llegamos.

El viernes era el cumpleaños de una amiga de Pedro así que se esperaba una buena noche. Fuimos (como veo que es típico) a le cantine, después a cenar (pasta con tomate y carne a la brasa) y después fuimos al Circolo degli artisti. Estuvimos haciendo el típico botellón español (que aquí es legal) con un montón de gente, así que cayeron algunas copas de ron (Pampero, que cuando compré esa botella aún mantenía la calidad en mis compras jeje). Empecé a hablar con gente que no conocía de los típicos temas de conversación... cómo es la vida en Madrid, cómo es la vida aquí, la universidad, etc etc.

Entramos, después de haberme bebido también una copa de Ginebra, y estuve discutiendo sobre temas vitales durante dos horas con un tío que ni recuerdo cómo se llama, mientras un amigo de Pedro, Mirko, iba y venía hablando con todo el mundo y diciéndome de vez en cuándo lo borracho que estaba.

Llegamos a casa y Pedro y yo estuvimos hablando largo y tendido sobre la vida. Qué día tan filosófico!

Y el sábado cena de hamburguesas y patatas con bacon y queso con Andrea, Valerio, Tommaso y Ricardo, mays, cocktel en San Lorenzo y pizzete con Daniele, Davide, Jacopo, Palmucci y Simone. Gran noche. Me ha encantado volver a veros y ver que Simone aún recuerda el merecido mote que le pusimos. Eres un golfo.

viernes, 17 de febrero de 2012

La caja fuerte

Ha llegado el momento de ponerse sentimentales, así que voy a decir que a día de hoy, a 9 días del día que me fui, ya echo de menos a la CAJA FUERTE. Es muy raro estar aquí sin vosotros y saber que no lo estaréis hasta dentro de unas semanas o que a algunos no os veré hasta que vuelva a Madrid en semana santa. Me lo estoy pasando genial aquí, pero no es lo mismo sin vosotros. No estáis para beberos conmigo un día cualquiera una botella de ron y no estáis para hacer teorías que llegan a un nivel superior cuando estamos high. Y sobre todo, no estáis aquí para ayudarme a pensar un disfraz durante horas y horas.

Tengo una fiesta de carnaval el martes y aún no sé de qué me voy a disfrazar. Voy con Giorgio y con Aurora. Bueno, y con algunos amigos suyos. Giorgio se va a Madrid al día siguiente, así que espero que deje todo preparado el día anterior y que no sé desmelene demasiado, que ya sabemos que es más que posible lo de perder el vuelo en Roma.

Ayer fue uno de esos días críticos por los que no pasaba hacía ya un tiempo. Ese sentimiento horrible de que todo te da vueltas, y de que no puedes dar ni un paso más porque te vas a caer. Pero un día en el que te siente mal un may lo tiene cualquiera, y desde aquí tengo que dar las gracias otra vez a Valerio, Andrea y Pedro por estar conmigo y acompañarme a casa, aunque prácticamente no dijera ni una palabra. Se me pasó un poco cuando estaba llegando a casa y Pedro y yo terminamos comiéndonos un helado, una "fila", como diría Fer, de chocolate (bueno, esto sólo me lo comí yo) y media bolsa de unos snacks paprika que eran como los que venían en la caja esa que comprábamos siempre en Dax. Eso sí, hoy toca el té de Bicentury.

¿Y de qué podría disfrazarme? Se aceptan sugerencias. Barato y way. De todos modos creo que me daré unas vueltecillas por algunas tiendas chinas que hay por aquí y quién sabe, a lo mejor hasta hay otros disfraces diferentes de los que venden en Madrid y os puedo sorprender.

Ya que me pongo sentimental, aprovecho también para admitir que echaré de menos estos meses al que todos recordaremos el resto de nuestra vida como un niño de ocho años. La pieza más incondicional de mi puzzle.

Y gracias públicamente al señor ingeniero Miguel Ángel por su marco digital de fotos con el que puedo recordaros cada día, aunque el recuerdo de Susana que por ahora transmite el marco sea algo distorsionado de la realidad jeje.


Pedro está escuchando "30 seconds to Mars" mientras se ducha y no podía hacer otra cosa que felicitar a Manu por su valiente actitud de abandonar nuestro cálido país para buscar algo que no sabemos si es mejor pero que, sin duda, será diferente. Una temporada corta o larga en Holanda te hará ver las cosas de otro modo, te hará valorar cosas que tenías en España y te hará criticar otras, pero sobre todo, te dará algo nuevo que a día de hoy no tienes y que todavía ni puedes imaginar qué será, y eso es lo importante.


Y pensando en esto estuve hablando ayer con Pedro de la relación que tengo con la caja fuerte, de nuestros proyectos con esa empresa que nadie sabe si algún día realmente existirá, de esa forma de ser siempre diferentes y a la vez tan iguales que me encanta. "¿Entonces hablar contigo sería prácticamente como hablar con ellos? " Si y no. Eso es lo realmente bueno. Todos tenemos una base común que, en realidad, es lo que hace que podamos ser tan amigos. Todos tenemos convicciones firmes sobre ciertas cosas y ese fondo incondicional que debería prevalecer sobre cualquier otra cosa en cualquier relación realmente buena entre dos personas. Pero a la vez todos tenemos cosas propias que nos caracterizan y nos hacen únicos, dándonos la posibilidad de no parecer una persona que prácticamente ha sido clonada. Al fin y al cabo hemos crecido juntos, día tras días. Hemos visto prácticamente las mismas cosas y hemos actuado siempre apoyándonos en los otros, pese a que la decisión final siempre sea solo tuya. Y por eso lo valoro tanto. Es una camino conjunto que emprendimos hace ya algunos años y que nos ha dado tantas... tantas cosas buenas.

Ha habido también cosas malas, por supuesto. Cosas que nos han tenido a todos con el corazón en un puño durante días y cosas que incluso durante meses nos han hecho pensar en lo mucho que nos hemos equivocado, aunque la mayoría del tiempo terminemos con una sonrisa para no extender ese malestar general.

Pero lo más importante de todo no es que caminéis siempre a mi lado, es que camináis a vuestro lado. Al lado de vuestra vida. Si de algo estamos seguros (habla la reina de la indecisión), es de que LA VIDA ES CORTA, y de que no sabemos cuándo terminará. ¿Hoy? ¿Mañana? Dentro de 10 o de 60 años, nadie lo sabe. Y vosotros pasáis cada día pensando en que lo único que tenemos con certeza es el presente, y eso me hace estar orgullosa de vosotros. Camináis al lado de vuestra vida mientras el tiempo se contonea con ella, intentando no lamentaros ni por un sólo segundo perdido en el camino. Y por esto sois VALIENTES.

Arriesgar y perder. Abrirse y cerrarse. Nuevos encuentros y nuevas despedidas. Risas y lágrimas. Gritos y abrazos. Besos de una noche y besos de una vida. Deber y placer. Razón y sin razón. Grises que consiguen tapar el blanco. Y el negro. Luz y oscuridad. Miradas de paz y miradas de incertidumbre. Preguntas y más preguntas. Miedo y valor. Paciencia e impaciencia. Arriesgarse y ganar.

Gracias a todos los que, como yo, vivís en la cuerda floja, como diría Nach. Al límite. Al carpe diem. El presente. Luchadores que luchan, que creen en lo que creen, que esperan sin esperar en una espera eterna de ese algo que llena nuestras vidas.



"Para mí es muy sencillo. La vida debería vivirse al límite. No hay que someterse a ninguna norma ni dejarse influenciar por lo que otros puedan decir o pensar sobre ti. Hay que ver cada momento, cada día, cada día, como un verdadero reto. Y entonces, sólo así, uno logrará vivir la vida en la cuerda floja.


Dejé atrás tantas amistades, y corazones partidos en dos mitades. Y aunque el desamor me tumbe iré en mi propia dirección. Enamorado del riesgo y de sus destellos, y quien quiera que me quiera deberá lidiar con ello. ¿Qué le voy a hacer si vivo tranquilo en otra galaxia? ¿Si lo conocido me asfixia? No calma mi ansia... Preso en la nostalgia.


Vivimos intensamente como si el tiempo nos odiara.


Seguimos recargando el alma. Vomitando el alma.


Y aunque el suelo queme, miro hacia adelante aunque ande cansado. Créeme, soy un amante que teme amar demasiado.


He visto el presente a mi lado pasar de largo. He llorado sangre escribiendo un pasado amargo. He perdido el miedo y hasta el cielo de tu boca.


Equilibrio por todos los que defienden paradojas. Por los que viven el ahora aunque hayan ojos que les juzguen. Por los que a veces se hunden y luego resurgen. Por los que lo arriesgan todo. Por los que caminan solos viviendo en la cuerda floja."


TE ESPERARÉ EN EL LÍMITE DEL BIEN Y DEL MAL.

miércoles, 15 de febrero de 2012

Bueno, por fin tengo todos los papeles de la universidad :) ya solo me queda hacer los cambios en el "learning agreement" para ver las asignaturas que voy a hacer :)

Hoy he ido con Pedro por primera vez a las famosas cantine =D jeje es un tipo bar que tiene mesas fuera (aunque hace un frío de la ostia) pero todo el mundo se pone ahí. Lo único malo es que cierra a las nueve, así que después nos hemos ido a un bar que es así medio vasco, a comer una pizza ENTERA por 3,50 buenísima!! Después hemos estado bebiendo un poco de vino blanco (además del que ya nos habíamos bebido "nelle cantine" y nos hemos ido para casa. Conclusión --> Pedro y yo hemos llegado con el puntillo a casa y ahora pretendo escribir el blog... ¿pero es posible?

Estos días la gente está terminando los exámenes de la uni y no es que sea esto el alma de la fiesta, pero vendrán tiempos mejores... =) ya tengo una fiesta preparada para el 21con Giorgio y Aurora y otra para el 26 con Pedro y sus amigos (carnaval). ¿De qué me voy a disfrazar? Es todo un misterio... veremos qué disfraces venden aquí jeje

martes, 14 de febrero de 2012

Un tipo, a menudo, piensa en ti y sonríe.

Hoy empieza mi verdadero camino erasmus sola. Fer ya se ha vuelto a Madrid y mañana empiezo con el papeleo de la uni. Estoy un poco cansada, pero como he prometido ir actualizando... os dejo con una canción de Ismael Serrano que me encanta :)


domingo, 12 de febrero de 2012

La catástrofe de la nieve

Tengo un Carrefour al lado de casa, así que después de conseguir el codice fiscale, emprendimos la difícil tarea de comprar (difícil porque soy la indecisión personificada). Me encuentro con la desagradable sorpresa de que las sopas (de las mismas marcas que en España) cuestan más de 2 euros. Sí, esas sopas que en España cuestan 49 céntimos. Además creo que tampoco venden fideos. Pero bueno, el resto de las cosas bastante asequibles, la verdad. No hay mucha diferencia con Madrid a la hora de hacer la compra, ¡incluso hay ron! Bacardi y Pampero, ¡pero algo es algo! :) Compramos dos cartones de vino de 79 céntimos para ocasiones de emergencia y comida para una semana. Hamburguesas, pasta, tomate, queso rayado (¡también super caro!), patatas, filetes, cereales, leche, bollitos, helados, yogures... vamos, lo normal. Aunque cabe decir que tardamos dos horas en hacer la compra jeje. Después, pensamos que iba a ser imposible llevar todas esas bolsas entre los dos hasta mi casa (que no está muy lejos, pero eran demasiadas bolsas), así que decidimos llevarnos el carro. ¡Incluso cabía en el ascensor! Así que lo metimos en la habitación y pensamos en llevarlo el sábado, pero como nevó, aún sigue aquí a día de hoy. Mi primer robo en italia.

Todo esto fue el viernes. ¿Y lo de ir a la uni? No pude ir porque como había "alerta por nieve" cerraron todas las universidades. Sí, por lo visto la semana anterior se armó un caos monumental cuando nevó tanto y esta vez querían evitarlo de alguna forma. Durante dos días el tema de la nieve fue un tema en boca de todos. Daba igual con qué personas estuvieses, te iban a hablar de la nieve ¡seguro!, es como si fuese una catástrofe natural o algo así. "Guarda che domani sera nevica", "non so se usciamo, forse nevica", è d'obbligo mettere le catene per la macchina".

El primer día fue un poco de risa porque al final prácticamente ni nevó, pero el sábado nevó mucho, la verdad. Fer y yo, como inexpertos jeje, creíamos que existía una posibilidad de que fuéramos a una discoteca, así nos vestimos relativamente bien (simplemente no parecía que íbamos a esquiar), así morimos de hipotermia todo el día.

Fuimos al centro porque Fer aún no había visto el Pantheon, pero yo no me acordaba bien de cómo llegar, así que nos bajamos en la parada que hay en Piazza del Popolo para comer por allí. Comimos en el Burger King (que por cierto es más barato que en España) y estuvimos viendo algunas cosillas que había por allí del carnaval romano. Después fuimos a vía del corso y desde allí pretendía reubicarme para encontrar el Pantheon, pero parece ser que mi cerebro se había congelado igual que mis pies, que por cierto estaban como una sopa. Así que nos dimos una vuelta de más de una hora por Piazza Spagna, Fontana di Trevi y calle de alrededor.

Fer quería comprar un libro en italiano, así que fuimos al centro comercial que hay en vía del corso para ir a Fertrinelli (un sitio tipo Fnac super grande). Estuvimos como una hora también dentro (debe ser que la indecisión se le ha pegado también a Fer) y mirando en unas guías de Roma por fin encontré donde estaba el Pantheon. Estaba al otro lado de vía del corso. Fer se decidió por un libro que se llama "Storia di Roma", escrito por Indro Montanelli, un periodista que, por los comentarios de la gente italiana que después vio el libro, debe ser bastante conocido y reconocido. "Hai fatto una buona scelta Fer". Complimenti Fer, has hecho una buena elección.

Al salir del centro comercial y con la información en mano, fuimos hacia el Pantheon, pero, obviamente por causa de nieve, estaba cerrado, así que nos conformamos con verlo por fuera. Ahí cerca está la que hasta ahora me parece la mejor heladería de Roma, pero incluso para mi (amante de los helados hasta la locura) hacía demasiado frío. Nos llamó Andrea por si íbamos un rato a su barrio con algunos que iban a bajar y tomamos rumbo al metro. Pensamos que el metro más cercano sería Barberini, porque debajo está escrito con letras más pequeñas "Fontana di Trevi", pero de metro de la Fontana di Trevi no tiene nada, está bastante lejos. Ya era un poco tarde y aún no habíamos cenado, así que le preguntamos a una chica que donde estaba la parada de metro (después de que Fer me hiciera preguntar otras ocho mil veces a lo largo del día) y casualmente ella iba para allá. Iba con bastante prisa, así que la seguimos con algunas dificultades, pero al final llegamos. Tuvimos que dejar pasar DOS METROS porque había tanta gente que no cabíamos. Otra vez culpa de la nieve, supongo. De todos modos me cabrea la ineficiencia de la organización de Roma. Si vas a prohibir que los coches salgan sin cadenas en una ciudad en la que la mayoría de la gente viaja en coche y en la que casi nunca nieva y, por lo tanto, la gente no tiene cadenas, establece al menos un servicio más rápido de metro y no pongas un tren cada cinco minutos en hora punta. Esta situación se agrava si tenemos en cuenta que muchísimos de los autobuses tampoco pasaban a causa de la nieve. En fin, conseguimos coger el tercer metro y llegamos a nuestro destino: Ponte Mammolo.

Resulta que allí hay una parada en la que paran un montón de autobuses, incluido uno que va a mi casa, que está en Cinecittá. Espero no olvidarlo. Fuimos a comer una pizza BUENÍSIMA (margherita con prosciutto) cerca del liceo y después fuimos al Frustone, o algo así. Lo he oído mil veces y aún no sé bien cómo se escribe. Otra vez hipotermia profunda. Sólo ellos se quedan en la calle con este frío polar. Así que decidimos que era la hora de comprar nuestra propia Mery (20 euros entre Fer, yo y Alessandro). Entre buenas conversaciones y conversaciones de besugos se fue pasando el tiempo y, después de un intento de Panfo de hacer una guerra de bolas de nieve, no sé cómo terminé improvisando un curso de iniciación al español, incluso con gente que no conocía. Un rato genial.

Volvimos andando a casa de Andrea para coger el coche (ya que nos iba a llevar a casa) y nos pareció el camino más largo de la historia. Creo que estábamos demasiado high. De hecho, Fer llegó a creer que nos estaban llevando hasta mi casa andando. Mantuvimos una conversación mientras reíamos a punto de morir y por fin llegamos a nuestro destino.

Fer decidió que estaba demasiado cansado para esperar a que terminase de escribir mi entrada del blog así que se tumbo en la cama y cayó como si se hubiera muerto (después de comernos 4 barritas Kinder cada uno). Casi ni me había dejado espacio para dormir (es una cama de 80), así que intenté hablarle pero el demonio del sueño le había poseído. A domani Fer.

el carro del carrefour

la llave de mi casa

sábado, 11 de febrero de 2012

Codice fiscale

Lo primero que te piden para hacer cualquier trámite en Roma es el codice fiscale. Sería algo así como tu documentación aquí. Vamos, un número que te identifica y te relaciona con tu DNI español. Pedro nos había explicado como llegar a un sitio donde hacer las fotocopias del DNI, cómo llegar a la universidad, como llegar a una calle principal, como llegar al metro y como llegar al sitio donde teníamos que hacer el codice fiscale, pero debe ser que fue demasiada información porque nos perdimos. Cuando casi habíamos desistido (y de hecho habíamos ido a comernos un poco de pizza al taglio), decidimos dar una vuelta por lo que parecía ser un centro comercial y por casualidad pasamos delante de la oficina, pero ya estaba cerrada. Así que miramos el horario y abría de nuevo de 14:15 a 15:35. ¿De 14:15 a 15:35? Para esa mierda que no cierren una hora y media para comer y que lo hagan todo seguido, porque eso no puede llamarse "horario de tarde". Llegamos a la puerta, donde tenías que esperar delante de un vigilante hasta que él te cediera el paso para coger los números de la sala de espera. Nadie tiene ni puñetera idea de lo que es hacer una fila. Todos están contra la puerta aglutinados como si estuvieran regalando los gorros de las fiestas patronales. ¿Es posible? Sí, en Roma si. Parece que es algo muy normal.  Cuando por fin entramos, me paro un segundo a preguntarle una cosa al señor y se me cuelan cinco personas como si nada. El vigilante también los ve, pero nadie dice nada, todo muy cómico y estresante a la vez. Resulta que había una pantalla en la sala de espera, en la que además de hacer publicidad contra la evasión de impuestos, decían que cuando llegase la hora del cierre los números que no hubieran sido nombrados, ya no serían admitidos. Me quedaban 20 números y 45 minutos para llegar a tiempo. Al principio sólo atiende una mesa, después pasan a atender dos mesas y va mucho más rápido. De repente, uno de los dos se levanta de la mesa, se apoya en la mesa de información principal y se pone a hablar TRANQUILAMENTE con los que estaban allí. Cuando quedaban 5 minutos para las 15:35 dice el número que iba antes de mi, el 91. "Mierda, solo quedan cinco minutos, nos vamos a quedar a las puertas", dijo Fer. Pero al final tuvimos suerte y el que fuese el 91 se cansó mucho antes de esperar o creía que no iba a llegar su turno, así que no estaba. Dos minutos de estrés pensando que el que estaba atendiendo se iba a tomar esos últimos minutos como descanso, y finalmente dicen mi número, el 92. Bueno, por fin conseguí el dichoso codice fiscale.

viernes, 10 de febrero de 2012

La llegada a Roma. ESTRÉS MÁXIMO.

Salimos tarde de casa, para variar, estresados. Además estaba nerviosa porque no sabía si las maletas iban a pesar 40 Kg o más. Nos ponemos a la cola. 40,5 Kg. Por los pelos! Ya que habíamos pasado este momento de estrés, pasamos por el detector de metales y nos subimos al avión. Despegamos con retraso. Llegamos, obviamente, también con retraso. Esperamos las maletas 1 hora y cuarto porque las habían perdido. Cuando descubrieron que nos las han puesto en otra cinta que no era la nuestra, en lugar de decirnos en qué cinta estaban y que fuéramos a buscarlas, nos dicen que esperemos 15 minutos MÁS y que nos las traen a nuestra cinta. Conseguimos por fin las maletas. Se nos va el tren en la cara (un tren que además cuesta 8 euros por persona). Esperamos media hora rodeados de lo que ya podrían calificarse como vagabundos yonkies pasados. Hablamos con ellos sobre "lo mucho que ha nevado y lo mucho que va a nevar" (tema muy frecuente en Roma estos días) y por fin cogemos el tren. 45 minutos hasta que por fin llegamos a la estación "Tiburtina". Pensábamos que íbamos a tener que coger el metro para llegar hasta Cinecittà y después caminar 10 minutos hasta mi casa (arrastrando una de las maletas a la que se le habían roto las ruedas). Al final nos vienen a buscar en coche Andrea, Valerio, Tommaso, Panfo... vamos a comer una pizza, cerveza para Fer en un irlandés, un may y crepes de nutella con nata y smarties. Primer día, primeras calorías. Llegamos a casa de un vuelo que debería haber llegado a las 19:35 a las 01:20. Conocemos a mi compañero de piso, Pedro, y a tres amigos suyos, todos super simpáticos. Estuvimos tomando algo con ellos aquí en casa y a dormir.