Me iba a disfrazar, pero después de la odisea anterior para buscar el disfraz y teniendo en cuenta el fin de semana intenso que habíamos pasado (porque estaban aquí Eli y Jorge, dos amigos de Pedro de Madrid) y que habíamos quedado a las 9 de la mañana en Anagnina, opté por la opción de no disfrazarme. Cuando llegamos a Anagnina había un poco de todo. Aparte de un montón de rumanos de no sé qué iglesia haciendo lo que podría llegar a llamarse un mitin, Pedro se había vestido con una camisa de flores hawaianas y un gorro chino, Eli se había vestido de Jason, Jorge de mexicano, Stefania de caperucita roja, Francesca de niña pequeña... Y yo de Mónica. Mi primer carnaval sin disfrazarme.
La noche anterior había dormido 4 horas porque por la noche fui con Andrea y Riccardo a San Lorenzo, así que me dormí todo el camino en el autobús. Ni siquiera sé cuánto tiempo tardamos en llegar. Mientras yo dormía, los demás prácticamente se habían acabado una botella de ginebra, así que algunos ya llegaron "mezzo ubriachi".
Era el típico pueblo pero llenísimo de gente disfrazada y de autobuses. Había disfraces rarísimos. Vimos a un tío disfrazado de mesa, con los platos, cubiertos y todo, y otro vestido de WC.
Nos comimos unos bocadillos de Porchetta (una especie de cerdo asado buenísimo) y empezamos con el ron. Empezaron a hacer charangas, batukadas... mientras la gente se emborrachaba y bailaba.
batukada
Después empezaron a tocar un grupo que iban todos disfrazados de monjas. Un espectáculo, verdaderamente. Hacían versiones de canciones más o menos conocidas de rock y la verdad es que conseguían que pareciese otra canción. De hecho Eli hizo un comentario así cuando estaban tocando la canción "Mad world".
Y bueno, después la gente empezó a dispersarse. Unos que tenían hambre y querían otro bocadillo de porchetta, otros que querían comprar más vino, otros que querían seguir a la música y bailar...
Y aquí termina la primera parte del carnaval de Poggio Mirteto. Continuará...
No hay comentarios:
Publicar un comentario