Hacía mucho, MUCHO, que no escribía, pero no he desistido. Entre unas cosas y otras se me ha ido el santo al cielo y he dejado un poco de lado el blog. Me quedé muy atrás, a principios de marzo y estamos ya a 20 de abril. En todo este tiempo ha habido fiestas, días "de relax", vino a vivir con nosotros una "nueva" compañera de piso que se llama Igone, me fui de viaje a Bordeaux a visitar a los personajillos que tengo por amigos allí, fui también 9 días a Madrid y he empezado a estudiar. Sí, aunque el curso haya empezado en febrero he empezado a estudiar en abril, aquí las cosas funcionan de forma diferente.
Primero voy a hacer una presentación oficial de Igone, que estaba hasta hace nada comiendo en la cocina porque ha tenido un examen de Macro-economía en el que, por cierto, ha sacado un 27/30. ¡Enhorabuena!
Es una chica de Getxo, cerca de Bilbao, que estudia Económicas y que es una más de los pequeños momentos de esta casa. Bueno, de esta casa y de otras fiestas varias fuera de casa.
Y hablando de esto, se me viene a la mente una cosa que creo que nunca había escrito en el blog. Aquí hay una página web en la que puedes entrar para ver las fiestas más "importantes" que hay en Roma (roma.zero.eu). Bueno, pues en esta página y en otras páginas de grupos de Facebook, de las asociaciones erasmus, etc. publican la sesión y el género de música que la protagonizará (House, tecno, minimal...). Lo gracioso es que cuando escriben "festa erasmus" significa una fiesta con pachangueo, reggaeton y algo de house comercial, pero sobre todo significa música en español. Muchas veces me pregunto quién será el Dj.
Aquí puedes irte de fiesta casi cualquier día, pero me he dado cuenta de que la gente no tiene el mismo concepto que se tiene en España, o al menos en Madrid. La gente normalmente cuando sale de fiesta en Madrid bebe algo antes de entrar a la discoteca, sea el día que sea, y se queda hasta bastante tarde (los que no llevamos coche hasta que abre el metro, o sea que a hasta las 6 mínimo). Aquí la gente aunque se tengan que volver a las 3 sale, aunque no pueda beber sale. Bueno por una parte, malo por otra. Muchos más planes, menos juergas.
Claro, que queda en tus manos y solo en tus manos (y a veces en tu cartera) decidir qué será de tu noche.
A finales de marzo fui a Bordeaux. Vi a Nils, Max, Ivan, Randy y compañía. Conocí gente nueva, comí por primera vez en mi vida una ensalada de arroz y fui a una playa que parecía un desierto. No porque no hubiera nadie, sino porque para llegar a ver el agua tenías que pasar unas colinas de arena interminables, y aun cuando ya las habías pasado, todavía te quedaba caminar un ratillo si querías bañarte. "Ni de coña. No tengo bañador y aunque lo tuviera no me bañaría ni de coña. No me baño prácticamente ni en España cuando el agua está un poco fría... como para bañarme en este mar gélido con el viento que hace. Te puedes morir si te bañas..." Esa fue mi reacción cuando Ivan me preguntó si me iba a bañar. En realidad hacía calor. Cuando llegué me sorprendía segundo tras segundo de ver que todo el mundo iba en pantalón corto y camiseta de manga corta. "¡¿Pero estamos locos?!" Hacía calor, pero no tanto como para ir así a finales de marzo, y además en la playa hacía mucho más frío que en la ciudad, por el viento.
Me comí un super Kebap con una salsa rarísima pero buenísima y compré unas figuritas de pascua (de chocolate) para llevarlas a Madrid para los demás, pero al final me las olvidé allí.
Y para terminar mi viaje en Burdeos, casi pierdo el avión. Resulta que los vuelos de Easy Jet salen de un edificio independiente apartado del resto del aeropuerto, como dejando claro que se trata de algo de segunda calidad, así que, además de que ya llegaba tarde, me pasé 10 minutos corriendo de un lado para otro del aeropuerto buscando por dónde tenía que entrar y nada. Al final pregunté en mi humilde francés y llegué hasta el dichoso edificio. Dos chicos me vieron un poco apurada y me dejaron pasar delante de ellos en el control de metales. Llegué a la zona donde están las pantallas sin muchas esperanzas, ya creía que lo había perdido; y leo Madrid RETARDÉ. Nunca esa palabra me había hecho tan feliz.
Después fui a Madrid y me prepararon una fiesta sorpresa de cumpleaños en casa de Inés. No me había imaginado nada. De hecho, cuando entré pensé "¿Es una fiesta para Fer? Que cabrones no me han dicho nada", pero rápidamente entendí que era para mi. Estaba hasta Giorgio. Había pizzas hechas por ellos, lasaña y tarta de queso. Y después vino el momento de los regalos. Un objetivo incansable apuntaba hacia mi cara de muerte (yo no sabía que había una fiesta, pensaba que íbamos a ver una película a casa de Inés, así que todos estaban más o menos preparados menos yo), así que me estaba poniendo un poco nerviosa (no me gusta que la gente vea mi cara cuando abro los regalos, nunca sé que cara poner), pero pasé el momento con éxito. Dos vestidos, unos calcetines de campanilla, unas gafas de sol y una americana.
Me encantó todo, gracias =)
Y nada, como luego la gente se queja de que hago las entradas muy largas, lo dejo aquí que tengo que prepararme para ir a una SPANISH PARTY en una discoteca que se llama Akab. Os la recomiendo a todos los que paséis por Roma =)
