El 25 de abril se celebra en Italia el día de la liberación italiana. Este día representa el fin de la ocupación nazi-fascista (25/04/1945), y desde el 1946 es considerada fiesta nacional.
Saber cómo se toman los días festivos los italianos me parece un hecho curioso y digno de comentar. Lo normal en Madrid (y digo Madrid porque otros españoles que conozco de otros sitios sí las celebran) es que los días festivos no se celebren. Quiero decir que la gente no va a la universidad, al instituto o al trabajo, pero no organizan nada especial y, en muchos casos, ni siquiera recordamos por qué es fiesta. En cambio, en Italia la gente se reúne, organiza barbacoas, comidas entre los amigos... el día festivo cobra muchísimo más sentido, porque realmente es un día para desconectar y hacer cosas diferentes y no simplemente estar tirado todo el día en el sofá.
Pues este famoso día de la liberación elegí el plan de ir a la playa con Daniele, Andrea y sus amigos de la universidad. Dormí en casa de Andrea el día anterior porque nos teníamos que levantar muy pronto, había que ahorrar tiempo de sueño. Fuimos a un sitio al norte de roma, creo; y nos hizo bastante buen tiempo. Alguien se había encargado de hacer toda la compra y cada uno había traído cosas hechas de casa: pasta fredda (que sería más o menos nuestra ensalada de pasta), pasteles y bollos desconocidos para mí. Andrea se había llevado una especie de plancha eléctrica e hicieron ahí un montón de salchichas para comerlas con pan tostado que nunca se acabaron.
Y por un momento pensé: "vale, se reúnen y hacen cosas diferentes pero, ¿de verdad recuerdan por qué es la fiesta?". Por supuesto que sí. Apenas comenzamos a comer ya estaban proponiendo brindis por la liberación italiana, y, además, con bastante entusiasmo. Fue algo muy extraño para mí. Me imaginaba a todos mis amigos en casa de Ray un día festivo brindando por, yo qué sé, el día en que murió Franco, y no podía llegar a pensar que fuese algo real, me venían ganas de reír. Pero, a fin de cuentas, supongo que esta costumbre es algo genial.
Me quedé dormida haciendo culto a la siesta como buena española, pero se me olvidó quitarme las gafas y el sol hizo su trabajo en mi cara. Nariz, mofletes y frente rojos como un tomate. Zona de las gafas = intacta. Estaba hecha todo un cuadro, pero a quién le importaba... En realidad, como dice Pedro, siempre hay que quemarse una, o varias veces, antes de poder ponerte moreno.
Cuando casi nos íbamos a ir recibí una llamada de Tommaso. Andrea y yo nos echamos a reír, estaba borracho, muy borracho. Decía que venía a mi casa a cenar, pero yo no tenía absolutamente nada en el frigorífico. De hecho, creo que es el día en el que más eco ha hecho mi nevera. NADA. Sólo sprite, ron, vino, un par de huevos y poco más con lo que, obviamente, no se podía dar de cenar ni siquiera a una persona. Así que bajamos al Pizza Pollo (Tommaso, Pedro, Davide y yo) y nos pedimos algunas cosillas. Otra vez me he pedido este kebap de mierda. ¿Pero cuando voy a asumir que el kebap del Pizza Pollo (y, en general, cualquier kebap de italia) no es como mi querido kebap de la esquina de mi casa en Alcorcón? Tengo que asumirlo YA. No me gustan los kebaps de pollo y en ese kebap no hay de ternera o de cordero. Cada vez que doy el primer bocado es una decepción segura. Además, tienen unas pizzas y unos supplis (una especie de bola de arroz empanada con tomate y corazón de mozzarella) maravillosos, ¿por qué me empeño en comerme un maldito kebap?
Volvimos a mi casa, botellas de vino en mano y empezamos a beber en la cocina. Llegó un punto en el que las dos botellas "de calidad" que habían traído ellos se habían agotado, así que pasamos al vino "la buona vendemmia" de mi nevera, 89 céntimos el litro en el Carrefour. Vamos, una mierda. Pero para hacer el típico calimocho español todo vale. ¿Todo vale? Sí, todo vale, porque no teníamos ni Coca-cola. ¿Pepsi? ¿Pero a qué punto estoy llegando en este país? Supongo que la razón es el precio desorbitado que tiene la Coca-cola en Italia (1,89€ 1,5 litros en el Carrefour) frente al precio medio razonable de la Pepsi (1,50€ 2 litros). ¿Pero qué pasa? ¿Es que nadie bebe Coca-cola en Italia? Deberían hacer una revolución por esto.
La noche se nos fue de las manos y terminamos inflando mi colchón inchable y tumbándonos todos allí mientras veíamos una película (The doors) y, algunos, seguíamos bebiendo. Después los recuerdos empiezan a ser un poco difusos, no recuerdo el final de la película.
Alicia Sin Ciudad
sábado, 12 de mayo de 2012
Il giorno della liberazione italiana
Etiquetas:
25 aprile,
25 de abril,
alicia sin ciudad,
amigos,
amistad,
cena,
comida con los amigos,
dia de la liberación,
erasmus,
festeggiare,
fiesta,
liberazione italiana,
playa,
riunione,
roma
sábado, 21 de abril de 2012
Hacía mucho, MUCHO, que no escribía, pero no he desistido. Entre unas cosas y otras se me ha ido el santo al cielo y he dejado un poco de lado el blog. Me quedé muy atrás, a principios de marzo y estamos ya a 20 de abril. En todo este tiempo ha habido fiestas, días "de relax", vino a vivir con nosotros una "nueva" compañera de piso que se llama Igone, me fui de viaje a Bordeaux a visitar a los personajillos que tengo por amigos allí, fui también 9 días a Madrid y he empezado a estudiar. Sí, aunque el curso haya empezado en febrero he empezado a estudiar en abril, aquí las cosas funcionan de forma diferente.
Primero voy a hacer una presentación oficial de Igone, que estaba hasta hace nada comiendo en la cocina porque ha tenido un examen de Macro-economía en el que, por cierto, ha sacado un 27/30. ¡Enhorabuena!
Es una chica de Getxo, cerca de Bilbao, que estudia Económicas y que es una más de los pequeños momentos de esta casa. Bueno, de esta casa y de otras fiestas varias fuera de casa.
Y hablando de esto, se me viene a la mente una cosa que creo que nunca había escrito en el blog. Aquí hay una página web en la que puedes entrar para ver las fiestas más "importantes" que hay en Roma (roma.zero.eu). Bueno, pues en esta página y en otras páginas de grupos de Facebook, de las asociaciones erasmus, etc. publican la sesión y el género de música que la protagonizará (House, tecno, minimal...). Lo gracioso es que cuando escriben "festa erasmus" significa una fiesta con pachangueo, reggaeton y algo de house comercial, pero sobre todo significa música en español. Muchas veces me pregunto quién será el Dj.
Aquí puedes irte de fiesta casi cualquier día, pero me he dado cuenta de que la gente no tiene el mismo concepto que se tiene en España, o al menos en Madrid. La gente normalmente cuando sale de fiesta en Madrid bebe algo antes de entrar a la discoteca, sea el día que sea, y se queda hasta bastante tarde (los que no llevamos coche hasta que abre el metro, o sea que a hasta las 6 mínimo). Aquí la gente aunque se tengan que volver a las 3 sale, aunque no pueda beber sale. Bueno por una parte, malo por otra. Muchos más planes, menos juergas.
Claro, que queda en tus manos y solo en tus manos (y a veces en tu cartera) decidir qué será de tu noche.
A finales de marzo fui a Bordeaux. Vi a Nils, Max, Ivan, Randy y compañía. Conocí gente nueva, comí por primera vez en mi vida una ensalada de arroz y fui a una playa que parecía un desierto. No porque no hubiera nadie, sino porque para llegar a ver el agua tenías que pasar unas colinas de arena interminables, y aun cuando ya las habías pasado, todavía te quedaba caminar un ratillo si querías bañarte. "Ni de coña. No tengo bañador y aunque lo tuviera no me bañaría ni de coña. No me baño prácticamente ni en España cuando el agua está un poco fría... como para bañarme en este mar gélido con el viento que hace. Te puedes morir si te bañas..." Esa fue mi reacción cuando Ivan me preguntó si me iba a bañar. En realidad hacía calor. Cuando llegué me sorprendía segundo tras segundo de ver que todo el mundo iba en pantalón corto y camiseta de manga corta. "¡¿Pero estamos locos?!" Hacía calor, pero no tanto como para ir así a finales de marzo, y además en la playa hacía mucho más frío que en la ciudad, por el viento.
Me comí un super Kebap con una salsa rarísima pero buenísima y compré unas figuritas de pascua (de chocolate) para llevarlas a Madrid para los demás, pero al final me las olvidé allí.
Y para terminar mi viaje en Burdeos, casi pierdo el avión. Resulta que los vuelos de Easy Jet salen de un edificio independiente apartado del resto del aeropuerto, como dejando claro que se trata de algo de segunda calidad, así que, además de que ya llegaba tarde, me pasé 10 minutos corriendo de un lado para otro del aeropuerto buscando por dónde tenía que entrar y nada. Al final pregunté en mi humilde francés y llegué hasta el dichoso edificio. Dos chicos me vieron un poco apurada y me dejaron pasar delante de ellos en el control de metales. Llegué a la zona donde están las pantallas sin muchas esperanzas, ya creía que lo había perdido; y leo Madrid RETARDÉ. Nunca esa palabra me había hecho tan feliz.
Después fui a Madrid y me prepararon una fiesta sorpresa de cumpleaños en casa de Inés. No me había imaginado nada. De hecho, cuando entré pensé "¿Es una fiesta para Fer? Que cabrones no me han dicho nada", pero rápidamente entendí que era para mi. Estaba hasta Giorgio. Había pizzas hechas por ellos, lasaña y tarta de queso. Y después vino el momento de los regalos. Un objetivo incansable apuntaba hacia mi cara de muerte (yo no sabía que había una fiesta, pensaba que íbamos a ver una película a casa de Inés, así que todos estaban más o menos preparados menos yo), así que me estaba poniendo un poco nerviosa (no me gusta que la gente vea mi cara cuando abro los regalos, nunca sé que cara poner), pero pasé el momento con éxito. Dos vestidos, unos calcetines de campanilla, unas gafas de sol y una americana.
Me encantó todo, gracias =)
Y nada, como luego la gente se queja de que hago las entradas muy largas, lo dejo aquí que tengo que prepararme para ir a una SPANISH PARTY en una discoteca que se llama Akab. Os la recomiendo a todos los que paséis por Roma =)
Primero voy a hacer una presentación oficial de Igone, que estaba hasta hace nada comiendo en la cocina porque ha tenido un examen de Macro-economía en el que, por cierto, ha sacado un 27/30. ¡Enhorabuena!
Es una chica de Getxo, cerca de Bilbao, que estudia Económicas y que es una más de los pequeños momentos de esta casa. Bueno, de esta casa y de otras fiestas varias fuera de casa.
Y hablando de esto, se me viene a la mente una cosa que creo que nunca había escrito en el blog. Aquí hay una página web en la que puedes entrar para ver las fiestas más "importantes" que hay en Roma (roma.zero.eu). Bueno, pues en esta página y en otras páginas de grupos de Facebook, de las asociaciones erasmus, etc. publican la sesión y el género de música que la protagonizará (House, tecno, minimal...). Lo gracioso es que cuando escriben "festa erasmus" significa una fiesta con pachangueo, reggaeton y algo de house comercial, pero sobre todo significa música en español. Muchas veces me pregunto quién será el Dj.
Aquí puedes irte de fiesta casi cualquier día, pero me he dado cuenta de que la gente no tiene el mismo concepto que se tiene en España, o al menos en Madrid. La gente normalmente cuando sale de fiesta en Madrid bebe algo antes de entrar a la discoteca, sea el día que sea, y se queda hasta bastante tarde (los que no llevamos coche hasta que abre el metro, o sea que a hasta las 6 mínimo). Aquí la gente aunque se tengan que volver a las 3 sale, aunque no pueda beber sale. Bueno por una parte, malo por otra. Muchos más planes, menos juergas.
Claro, que queda en tus manos y solo en tus manos (y a veces en tu cartera) decidir qué será de tu noche.
A finales de marzo fui a Bordeaux. Vi a Nils, Max, Ivan, Randy y compañía. Conocí gente nueva, comí por primera vez en mi vida una ensalada de arroz y fui a una playa que parecía un desierto. No porque no hubiera nadie, sino porque para llegar a ver el agua tenías que pasar unas colinas de arena interminables, y aun cuando ya las habías pasado, todavía te quedaba caminar un ratillo si querías bañarte. "Ni de coña. No tengo bañador y aunque lo tuviera no me bañaría ni de coña. No me baño prácticamente ni en España cuando el agua está un poco fría... como para bañarme en este mar gélido con el viento que hace. Te puedes morir si te bañas..." Esa fue mi reacción cuando Ivan me preguntó si me iba a bañar. En realidad hacía calor. Cuando llegué me sorprendía segundo tras segundo de ver que todo el mundo iba en pantalón corto y camiseta de manga corta. "¡¿Pero estamos locos?!" Hacía calor, pero no tanto como para ir así a finales de marzo, y además en la playa hacía mucho más frío que en la ciudad, por el viento.
Me comí un super Kebap con una salsa rarísima pero buenísima y compré unas figuritas de pascua (de chocolate) para llevarlas a Madrid para los demás, pero al final me las olvidé allí.
Y para terminar mi viaje en Burdeos, casi pierdo el avión. Resulta que los vuelos de Easy Jet salen de un edificio independiente apartado del resto del aeropuerto, como dejando claro que se trata de algo de segunda calidad, así que, además de que ya llegaba tarde, me pasé 10 minutos corriendo de un lado para otro del aeropuerto buscando por dónde tenía que entrar y nada. Al final pregunté en mi humilde francés y llegué hasta el dichoso edificio. Dos chicos me vieron un poco apurada y me dejaron pasar delante de ellos en el control de metales. Llegué a la zona donde están las pantallas sin muchas esperanzas, ya creía que lo había perdido; y leo Madrid RETARDÉ. Nunca esa palabra me había hecho tan feliz.
Después fui a Madrid y me prepararon una fiesta sorpresa de cumpleaños en casa de Inés. No me había imaginado nada. De hecho, cuando entré pensé "¿Es una fiesta para Fer? Que cabrones no me han dicho nada", pero rápidamente entendí que era para mi. Estaba hasta Giorgio. Había pizzas hechas por ellos, lasaña y tarta de queso. Y después vino el momento de los regalos. Un objetivo incansable apuntaba hacia mi cara de muerte (yo no sabía que había una fiesta, pensaba que íbamos a ver una película a casa de Inés, así que todos estaban más o menos preparados menos yo), así que me estaba poniendo un poco nerviosa (no me gusta que la gente vea mi cara cuando abro los regalos, nunca sé que cara poner), pero pasé el momento con éxito. Dos vestidos, unos calcetines de campanilla, unas gafas de sol y una americana.
Me encantó todo, gracias =)
Y nada, como luego la gente se queja de que hago las entradas muy largas, lo dejo aquí que tengo que prepararme para ir a una SPANISH PARTY en una discoteca que se llama Akab. Os la recomiendo a todos los que paséis por Roma =)
sábado, 24 de marzo de 2012
domingo, 18 de marzo de 2012
Poggio Mirteto II
Hacía mucho que no escribía. Es que hemos tenido bastantes visitas en casa, amigos de uno, amigos de otro, nueva compañera de piso... y entre unas cosas y otras no me he puesto a escribir.
Cuando la gente se empezó a dispersar y ya con algunas copas (no demasiadas), empecé a construir mi conversación filosófica con Eli, uno de los amigos de Pedro. Hablamos de la vida y del carácter efímero o eterno de las relaciones. ¿O debería decir de los sentimientos?
¿Y vosotros qué pensáis? ¿Existen los sentimientos eternos? ¿Infranqueables? ¿Puede haber relaciones que duren toda la vida y que nunca se apaguen? ¿O, por el contrario, creéis que los sentimientos tienen fecha de caducidad? ¿Que se gastan? ¿Que los sentimientos cambian con el tiempo y el amor pasional se queda en el olvido? ¿Creéis que las relaciones efímeras, aferradas al valor de lo imposible, ganarán siempre la carrera a lo fácil? ¿a lo posible? ¿a lo sencillamente bueno?
No tengo una respuesta, como a la mayoría de mis preguntas, pero tengo que admitir que no creo en el amor eterno sin obstáculos, en el sencillo amor eterno, en la costumbre de lo impasible y bueno. ¿Cuántas personas conocéis que lleven muchos años de su vida juntos (y cuando digo muchos años no digo 3 años) y que creáis que realmente se quieren a morir? ¿Que aún sienten verdadera pasión? Yo no conozco muchas.
Eli parecía estar bastante convencido de que ese amor existe. Me gustaría poder creerlo también.
Cuando empezó a anochecer la gente se empezó a ir hacia la zona de autobuses. CAOS absoluto.
Los autobuses eran los típicos autocares de las excursiones del colegio, pero casi todos eran privados. No había vallas para hacer filas, no había nadie que organizara a la gente... y todo eso unido a que la mayoría de la gente no sabía casi ni donde estaba, hizo que la situación fuera de mal en peor.
La gente intentaba comprar su plaza para subir a cualquier autobús y poder volver a Roma, pero muchos parecía que no lo conseguían. ¿Pero en qué piensa la gente? No te vas a un pueblo a una hora de Roma sin saber como vas a volver por la noche.
Después de un rato considerable intentando descubrir cuál era nuestro autobús, lo encontramos y empezó la vuelta a Roma. Nos quedamos dormidos y nos despertamos porque alguien estaba gritando por el auricular del autobús. ¿Pero qué coño pasa? No entendía nada. Me volví a dormir.
Después de otro rato (no sé exactamente si mucho o poco), me volví a despertar por los gritos. Había un montón de gente discutiendo, separando a dos tíos, uno diciéndole al otro que le iba a matar, el otro que tampoco se quedaba atrás en sus amenazas... y yo que seguía sin entender nada. Resulta que el motivo de la discusión parecía ser algo relacionado con unos 40 euros que sobraban o que le pertenecían, en teoría, no sé a quién de los dos.
El conductor advirtiendo por el micrófono (el que había gritado antes por el micrófono era un espontáneo) que así no podía conducir y que si la gente seguía así iba a parar y a llamar a la policía. La gente se calmaba un poco y al rato volvía a haber el mismo follón que antes. SURREALISTA.
Cuando bajamos del autobús se empezaron a pegar y, al final, ya no sé si la gente participaba o separaba. Había un amigo de Matteo que estaba por ahí en medio, así que él se quedó para intentar sacarlo de ahí. Alguien llamó a la policía y nosotros nos fuimos. Tenían la cara reventada.
Después nos contaron que unos militares les ataron y que llegaron como 10 coches de la policía. No sé cómo terminaría eso.
Cuando la gente se empezó a dispersar y ya con algunas copas (no demasiadas), empecé a construir mi conversación filosófica con Eli, uno de los amigos de Pedro. Hablamos de la vida y del carácter efímero o eterno de las relaciones. ¿O debería decir de los sentimientos?
¿Y vosotros qué pensáis? ¿Existen los sentimientos eternos? ¿Infranqueables? ¿Puede haber relaciones que duren toda la vida y que nunca se apaguen? ¿O, por el contrario, creéis que los sentimientos tienen fecha de caducidad? ¿Que se gastan? ¿Que los sentimientos cambian con el tiempo y el amor pasional se queda en el olvido? ¿Creéis que las relaciones efímeras, aferradas al valor de lo imposible, ganarán siempre la carrera a lo fácil? ¿a lo posible? ¿a lo sencillamente bueno?
No tengo una respuesta, como a la mayoría de mis preguntas, pero tengo que admitir que no creo en el amor eterno sin obstáculos, en el sencillo amor eterno, en la costumbre de lo impasible y bueno. ¿Cuántas personas conocéis que lleven muchos años de su vida juntos (y cuando digo muchos años no digo 3 años) y que creáis que realmente se quieren a morir? ¿Que aún sienten verdadera pasión? Yo no conozco muchas.
Eli parecía estar bastante convencido de que ese amor existe. Me gustaría poder creerlo también.
Cuando empezó a anochecer la gente se empezó a ir hacia la zona de autobuses. CAOS absoluto.
Los autobuses eran los típicos autocares de las excursiones del colegio, pero casi todos eran privados. No había vallas para hacer filas, no había nadie que organizara a la gente... y todo eso unido a que la mayoría de la gente no sabía casi ni donde estaba, hizo que la situación fuera de mal en peor.
La gente intentaba comprar su plaza para subir a cualquier autobús y poder volver a Roma, pero muchos parecía que no lo conseguían. ¿Pero en qué piensa la gente? No te vas a un pueblo a una hora de Roma sin saber como vas a volver por la noche.
Después de un rato considerable intentando descubrir cuál era nuestro autobús, lo encontramos y empezó la vuelta a Roma. Nos quedamos dormidos y nos despertamos porque alguien estaba gritando por el auricular del autobús. ¿Pero qué coño pasa? No entendía nada. Me volví a dormir.
Después de otro rato (no sé exactamente si mucho o poco), me volví a despertar por los gritos. Había un montón de gente discutiendo, separando a dos tíos, uno diciéndole al otro que le iba a matar, el otro que tampoco se quedaba atrás en sus amenazas... y yo que seguía sin entender nada. Resulta que el motivo de la discusión parecía ser algo relacionado con unos 40 euros que sobraban o que le pertenecían, en teoría, no sé a quién de los dos.
El conductor advirtiendo por el micrófono (el que había gritado antes por el micrófono era un espontáneo) que así no podía conducir y que si la gente seguía así iba a parar y a llamar a la policía. La gente se calmaba un poco y al rato volvía a haber el mismo follón que antes. SURREALISTA.
Cuando bajamos del autobús se empezaron a pegar y, al final, ya no sé si la gente participaba o separaba. Había un amigo de Matteo que estaba por ahí en medio, así que él se quedó para intentar sacarlo de ahí. Alguien llamó a la policía y nosotros nos fuimos. Tenían la cara reventada.
Después nos contaron que unos militares les ataron y que llegaron como 10 coches de la policía. No sé cómo terminaría eso.
viernes, 2 de marzo de 2012
Il carnevale di Poggio Mirteto
Más o menos cuando fue la despedida de Giorgio, pagamos un autobús privado para ir el 26 de febrero (domingo) al carnaval de Poggio Mirteto, un pueblo que está cerca de Roma. 10 euros ida y vuelta, autocar típico de las excursiones del colegio y nadie tenía que conducir, así que todos podían tomarse unos copazos. Buen plan.
Me iba a disfrazar, pero después de la odisea anterior para buscar el disfraz y teniendo en cuenta el fin de semana intenso que habíamos pasado (porque estaban aquí Eli y Jorge, dos amigos de Pedro de Madrid) y que habíamos quedado a las 9 de la mañana en Anagnina, opté por la opción de no disfrazarme. Cuando llegamos a Anagnina había un poco de todo. Aparte de un montón de rumanos de no sé qué iglesia haciendo lo que podría llegar a llamarse un mitin, Pedro se había vestido con una camisa de flores hawaianas y un gorro chino, Eli se había vestido de Jason, Jorge de mexicano, Stefania de caperucita roja, Francesca de niña pequeña... Y yo de Mónica. Mi primer carnaval sin disfrazarme.
La noche anterior había dormido 4 horas porque por la noche fui con Andrea y Riccardo a San Lorenzo, así que me dormí todo el camino en el autobús. Ni siquiera sé cuánto tiempo tardamos en llegar. Mientras yo dormía, los demás prácticamente se habían acabado una botella de ginebra, así que algunos ya llegaron "mezzo ubriachi".
Era el típico pueblo pero llenísimo de gente disfrazada y de autobuses. Había disfraces rarísimos. Vimos a un tío disfrazado de mesa, con los platos, cubiertos y todo, y otro vestido de WC.
Nos comimos unos bocadillos de Porchetta (una especie de cerdo asado buenísimo) y empezamos con el ron. Empezaron a hacer charangas, batukadas... mientras la gente se emborrachaba y bailaba.
Me iba a disfrazar, pero después de la odisea anterior para buscar el disfraz y teniendo en cuenta el fin de semana intenso que habíamos pasado (porque estaban aquí Eli y Jorge, dos amigos de Pedro de Madrid) y que habíamos quedado a las 9 de la mañana en Anagnina, opté por la opción de no disfrazarme. Cuando llegamos a Anagnina había un poco de todo. Aparte de un montón de rumanos de no sé qué iglesia haciendo lo que podría llegar a llamarse un mitin, Pedro se había vestido con una camisa de flores hawaianas y un gorro chino, Eli se había vestido de Jason, Jorge de mexicano, Stefania de caperucita roja, Francesca de niña pequeña... Y yo de Mónica. Mi primer carnaval sin disfrazarme.
La noche anterior había dormido 4 horas porque por la noche fui con Andrea y Riccardo a San Lorenzo, así que me dormí todo el camino en el autobús. Ni siquiera sé cuánto tiempo tardamos en llegar. Mientras yo dormía, los demás prácticamente se habían acabado una botella de ginebra, así que algunos ya llegaron "mezzo ubriachi".
Era el típico pueblo pero llenísimo de gente disfrazada y de autobuses. Había disfraces rarísimos. Vimos a un tío disfrazado de mesa, con los platos, cubiertos y todo, y otro vestido de WC.
Nos comimos unos bocadillos de Porchetta (una especie de cerdo asado buenísimo) y empezamos con el ron. Empezaron a hacer charangas, batukadas... mientras la gente se emborrachaba y bailaba.
batukada
Después empezaron a tocar un grupo que iban todos disfrazados de monjas. Un espectáculo, verdaderamente. Hacían versiones de canciones más o menos conocidas de rock y la verdad es que conseguían que pareciese otra canción. De hecho Eli hizo un comentario así cuando estaban tocando la canción "Mad world".
Y bueno, después la gente empezó a dispersarse. Unos que tenían hambre y querían otro bocadillo de porchetta, otros que querían comprar más vino, otros que querían seguir a la música y bailar...
Y aquí termina la primera parte del carnaval de Poggio Mirteto. Continuará...
lunes, 27 de febrero de 2012
Despedida de Giorgio
Íbamos al Cube a una fiesta de carnaval (gay) para la despedida de Giorgio, así que me puse a pensar en un disfraz. Al final se me ocurrió que lo más fácil era disfrazarme de mimo, así sólo tenía que comprarme un gorro negro y un maquillaje blanco. Algo que parece sencillo en España, ¿verdad? pues resulta que aquí no venden cosas de disfraces en casi ningún sitio, y encima los disfraces completos son CARÍSIMOS, tipo 99 euros. Así que ya sabéis, si venís a Roma a una fiesta de disfraces, traed el disfraz de casa.
Resulta que la tienda estaba bastante lejos, así que después de tres horas entre ir y volver, después de quedarme la última en la tienda y de que el que atendía se pusiera a contarme sus viajes por España y de que me hiciera un descuento de dos euros por ser española, llegué a casa de Daniele. Tenía que pintarme e ir a casa de Aurora, pero ya no había tiempo, así que Daniele me hizo la cena (gracias :p) y mientras yo intenté pintarme. Pero al final resultó que el maquillaje que había comprado era una mierda y se quedaba por algunos sitios bien y por otros se quitaba, así que cené me lavé la cara y me fui.
Sin disfraz a una fiestas de disfraces...
Cuando llegamos había un montón de cola, y la gente estaba loca por entrar. Estaban revendiendo las entradas por 50 euros (que nos habían costado 15). Casi todo el mundo estaba disfrazado. ¡Incluso había uno disfrazado del Papa! Conocí a algunos amigos de Giorgio y Aurora estaba siendo la sensación del lugar vestida de Marilyn. Jack Sparrow y Marilyn se hicieron una foto espectacular y siguió la noche.
Me fui al baño porque había conseguido colar una botella con ron con sprite, así que me la terminé y me fui a buscar a los demás. Pero todo el mundo se había dispersado y no encontraba a nadie (eran tres pisos de discoteca). Acabé dándole lecciones de "barman en España" a un camarero, contándole que si alguien te pide ron en España, es siempre ron oscuro, como dicen ellos. ¿Qué es eso de que te pongan un ron blanco con coca-cola?
Giorgio, Aurora y yo lo dimos todo bailando y nos volvimos a perder. Conocí a un chaval que se estaba haciendo un may dentro de la discoteca y encontré a Aurora, pero estaba en otros quehaceres, así que me fui. Antes de encontrar a Giorgio, me metí en una especie de sala creyendo que sería otra parte normal de la discoteca. Pero resultó que eran unos sofás en los que se sentaba la gente con no muy buenas "intenciones" jeje. Había dos muy empeñados en sus manualidades que se me quedaron mirando al entrar, así que decidí salir de ahí echando leches. Aunque ni siquiera parecía sorprendidos o molestos por mi presencia cuando me di cuenta de que estaban ahí. En fin, gente desvergonzada.
Yo ya llevaba unas copas así que empiezo a recordar un poco más difuso el final, pero encontré a los demás (porque la gente se empezaba a ir) y nos fuimos. El camino en el metro (que iba sola) y en el autobús no lo recuerdo mucho. Me dormí, pero debí hablar con una señora de algo porque cuando llegamos a Termini (donde hay que cambiar de línea) me despertó y me avisó.
Siempre alguna que otra cosa surrealista.
A Giorgio sólo decirle que disfrute al máximo de su Erasmus en Madrid =) SEGURO que será una experiencia inolvidable.
viernes, 24 de febrero de 2012
Vértigo, que el mundo pare.
Antes de seguir con mis actualizaciones, tengo que hacer un paréntesis y hacer una entrada dedicada al compositor y cantante que me ha dado tantos buenos momentos escuchando sus canciones. Si dejamos a un lado mis sentimientos de pre-adolescente y, bueno, también de adolescente, con las canciones de los primeros discos de Alex Ubago, llegamos hasta él, Ismael Serrano, el que sin duda ha conseguido transmitirme tanto y a la vez muchas veces nada que pudiera explicar.
Hoy digo bravo por ti. Por ir más allá de la música y de las palabras. Por llegar directamente a los sentimientos a flor de piel.
Y gracias por el magnífico concierto al que pude asistir en Madrid. Inigualable.
Y para finalizar, no podía hacer otra cosa que compartir con vosotros una de sus canciones, aunque sea realmente difícil escoger una.
Creo que me quedaré con Vértigo. Ese vértigo irrefrenable que todos los que encontramos sin buscar y buscamos sin encontrar sentimos. Ese vértigo a la vida, al paso del tiempo, al olvido. A, como me dijo alguien hace poco, olvidar la cara de las personas que nos han hecho reír y vivir.
Hoy digo bravo por ti. Por ir más allá de la música y de las palabras. Por llegar directamente a los sentimientos a flor de piel.
Y gracias por el magnífico concierto al que pude asistir en Madrid. Inigualable.
Y para finalizar, no podía hacer otra cosa que compartir con vosotros una de sus canciones, aunque sea realmente difícil escoger una.
Creo que me quedaré con Vértigo. Ese vértigo irrefrenable que todos los que encontramos sin buscar y buscamos sin encontrar sentimos. Ese vértigo a la vida, al paso del tiempo, al olvido. A, como me dijo alguien hace poco, olvidar la cara de las personas que nos han hecho reír y vivir.
versión en vivo
"Recibiré postales del extranjero, viejas y ajadas, besos, recuerdos.
¿Cómo están todos? Te echo de menos. Cómo pasa el tiempo..."
"Estás tan bonita... Te invito a un café. La tarde es nuestra. Desnúdame."
"Otro hombre dormirá contigo y dará nombre a todos tus hijos. Pero ven, acércate a mi, deja que te vea, que otras primaveras te han de llevar muy lejos de mi..."
"Sobre la mesa botellas vacías. Qué sano es arrancarte esa risa. Y ahora cambiemos el mundo, amigo. Que tu ya has cambiado el mío."
"Y en el futuro espero, compañero, hermano, ser un buen tipo, no traicionaros. Que el vértigo pase y que en nuestras ventanas luzca el sol cada mañana".
"Pero basta de lamentos. Brindemos, ¡salud! Que es el momento... Que estamos todos o no falta casi nadie, que hay que apurar la noche que acaba de empezar."
Versión normal
Suscribirse a:
Entradas (Atom)

