Mostrando entradas con la etiqueta carnevale. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta carnevale. Mostrar todas las entradas

domingo, 18 de marzo de 2012

Poggio Mirteto II

Hacía mucho que no escribía. Es que hemos tenido bastantes visitas en casa, amigos de uno, amigos de otro, nueva compañera de piso... y entre unas cosas y otras no me he puesto a escribir.

Cuando la gente se empezó a dispersar y ya con algunas copas (no demasiadas), empecé a construir mi conversación filosófica con Eli, uno de los amigos de Pedro. Hablamos de la vida y del carácter efímero o eterno de las relaciones. ¿O debería decir de los sentimientos?

¿Y vosotros qué pensáis? ¿Existen los sentimientos eternos? ¿Infranqueables? ¿Puede haber relaciones que duren toda la vida y que nunca se apaguen? ¿O, por el contrario, creéis que los sentimientos tienen fecha de caducidad? ¿Que se gastan? ¿Que los sentimientos cambian con el tiempo y el amor pasional se queda en el olvido? ¿Creéis que las relaciones efímeras, aferradas al valor de lo imposible, ganarán siempre la carrera a lo fácil? ¿a lo posible? ¿a lo sencillamente bueno?

No tengo una respuesta, como a la mayoría de mis preguntas, pero tengo que admitir que no creo en el amor eterno sin obstáculos, en el sencillo amor eterno, en la costumbre de lo impasible y bueno. ¿Cuántas personas conocéis que lleven muchos años de su vida juntos (y cuando digo muchos años no digo 3 años) y que creáis que realmente se quieren a morir? ¿Que aún sienten verdadera pasión? Yo no conozco muchas.

Eli parecía estar bastante convencido de que ese amor existe. Me gustaría poder creerlo también.

Cuando empezó a anochecer la gente se empezó a ir hacia la zona de autobuses. CAOS absoluto.
Los autobuses eran los típicos autocares de las excursiones del colegio, pero casi todos eran privados. No había vallas para hacer filas, no había nadie que organizara a la gente... y todo eso unido a que la mayoría de la gente no sabía casi ni donde estaba,  hizo que la situación fuera de mal en peor.

La gente intentaba comprar su plaza para subir a cualquier autobús y poder volver a Roma, pero muchos parecía que no lo conseguían. ¿Pero en qué piensa la gente? No te vas a un pueblo a una hora de Roma sin saber como vas a volver por la noche.

Después de un rato considerable intentando descubrir cuál era nuestro autobús, lo encontramos y empezó la vuelta a Roma. Nos quedamos dormidos y nos despertamos porque alguien estaba gritando por el auricular del autobús. ¿Pero qué coño pasa? No entendía nada. Me volví a dormir.

Después de otro rato (no sé exactamente si mucho o poco), me volví a despertar por los gritos. Había un montón de gente discutiendo, separando a dos tíos, uno diciéndole al otro que le iba a matar, el otro que tampoco se quedaba atrás en sus amenazas... y yo que seguía sin entender nada. Resulta que el motivo de la discusión parecía ser algo relacionado con unos 40 euros que sobraban o que le pertenecían, en teoría, no sé a quién de los dos.

El conductor advirtiendo por el micrófono (el que había gritado antes por el micrófono era un espontáneo) que así no podía conducir y que si la gente seguía así iba a parar y a llamar a la policía. La gente se calmaba un poco y al rato volvía a haber el mismo follón que antes. SURREALISTA.

Cuando bajamos del autobús se empezaron a pegar y, al final, ya no sé si la gente participaba o separaba. Había un amigo de Matteo que estaba por ahí en medio, así que él se quedó para intentar sacarlo de ahí. Alguien llamó a la policía y nosotros nos fuimos. Tenían la cara reventada.

Después nos contaron que unos militares les ataron y que llegaron como 10 coches de la policía. No sé cómo terminaría eso.

viernes, 2 de marzo de 2012

Il carnevale di Poggio Mirteto

Más o menos cuando fue la despedida de Giorgio, pagamos un autobús privado para ir el 26 de febrero (domingo) al carnaval de Poggio Mirteto, un pueblo que está cerca de Roma. 10 euros ida y vuelta, autocar típico de las excursiones del colegio y nadie tenía que conducir, así que todos podían tomarse unos copazos. Buen plan.

Me iba a disfrazar, pero después de la odisea anterior para buscar el disfraz y teniendo en cuenta el fin de semana intenso que habíamos pasado (porque estaban aquí Eli y Jorge, dos amigos de Pedro de Madrid) y que habíamos quedado a las 9 de la mañana en Anagnina, opté por la opción de no disfrazarme. Cuando llegamos a Anagnina había un poco de todo. Aparte de un montón de rumanos de no sé qué iglesia haciendo lo que podría llegar a llamarse un mitin, Pedro se había vestido con una camisa de flores hawaianas y un gorro chino, Eli se había vestido de Jason, Jorge de mexicano, Stefania de caperucita roja, Francesca de niña pequeña... Y yo de Mónica. Mi primer carnaval sin disfrazarme.

La noche anterior había dormido 4 horas porque por la noche fui con Andrea y Riccardo a San Lorenzo, así que me dormí todo el camino en el autobús. Ni siquiera sé cuánto tiempo tardamos en llegar. Mientras yo dormía, los demás prácticamente se habían acabado una botella de ginebra, así que algunos ya llegaron "mezzo ubriachi".

Era el típico pueblo pero llenísimo de gente disfrazada y de autobuses. Había disfraces rarísimos. Vimos a un tío disfrazado de mesa, con los platos, cubiertos y todo, y otro vestido de WC.

Nos comimos unos bocadillos de Porchetta (una especie de cerdo asado buenísimo) y empezamos con el ron. Empezaron a hacer charangas, batukadas... mientras la gente se emborrachaba y bailaba.

batukada

Después empezaron a tocar un grupo que iban todos disfrazados de monjas. Un espectáculo, verdaderamente. Hacían versiones de canciones más o menos conocidas de rock y la verdad es que conseguían que pareciese otra canción. De hecho Eli hizo un comentario así cuando estaban tocando la canción "Mad world".



Y bueno, después la gente empezó a dispersarse. Unos que tenían hambre y querían otro bocadillo de porchetta, otros que querían comprar más vino, otros que querían seguir a la música y bailar...

Y aquí termina la primera parte del carnaval de Poggio Mirteto. Continuará...


lunes, 27 de febrero de 2012

Despedida de Giorgio

Íbamos al Cube a una fiesta de carnaval (gay) para la despedida de Giorgio, así que me puse a pensar en un disfraz. Al final se me ocurrió que lo más fácil era disfrazarme de mimo, así sólo tenía que comprarme un gorro negro y un maquillaje blanco. Algo que parece sencillo en España, ¿verdad? pues resulta que aquí no venden cosas de disfraces en casi ningún sitio, y encima los disfraces completos son CARÍSIMOS, tipo 99 euros. Así que ya sabéis, si venís a Roma a una fiesta de disfraces, traed el disfraz de casa.

Resulta que la tienda estaba bastante lejos, así que después de tres horas entre ir y volver, después de quedarme la última en la tienda y de que el que atendía se pusiera a contarme sus viajes por España y de que me hiciera un descuento de dos euros por ser española, llegué a casa de Daniele. Tenía que pintarme e ir a casa de Aurora, pero ya no había tiempo, así que Daniele me hizo la cena (gracias :p) y mientras yo intenté pintarme. Pero al final resultó que el maquillaje que había comprado era una mierda y se quedaba por algunos sitios bien y por otros se quitaba, así que cené me lavé la cara y me fui.

Sin disfraz a una fiestas de disfraces...

Cuando llegamos había un montón de cola, y la gente estaba loca por entrar. Estaban revendiendo las entradas por 50 euros (que nos habían costado 15). Casi todo el mundo estaba disfrazado. ¡Incluso había uno disfrazado del Papa! Conocí a algunos amigos de Giorgio y Aurora estaba siendo la sensación del lugar vestida de Marilyn. Jack Sparrow y Marilyn se hicieron una foto espectacular y siguió la noche.

Me fui al baño porque había conseguido colar una botella con ron con sprite, así que me la terminé y me fui a buscar a los demás. Pero todo el mundo se había dispersado y no encontraba a nadie (eran tres pisos de discoteca). Acabé dándole lecciones de "barman en España" a un camarero, contándole que si alguien te pide ron en España, es siempre ron oscuro, como dicen ellos. ¿Qué es eso de que te pongan un ron blanco con coca-cola?

Giorgio, Aurora y yo lo dimos todo bailando y nos volvimos a perder. Conocí a un chaval que se estaba haciendo un may dentro de la discoteca y encontré a Aurora, pero estaba en otros quehaceres, así que me fui. Antes de encontrar a Giorgio, me metí en una especie de sala creyendo que sería otra parte normal de la discoteca. Pero resultó que eran unos sofás en los que se sentaba la gente con no muy buenas "intenciones" jeje. Había dos muy empeñados en sus manualidades que se me quedaron mirando al entrar, así que decidí salir de ahí echando leches. Aunque ni siquiera parecía sorprendidos o molestos por mi presencia cuando me di cuenta de que estaban ahí. En fin, gente desvergonzada.

Yo ya llevaba unas copas así que empiezo a recordar un poco más difuso el final, pero encontré a los demás (porque la gente se empezaba a ir) y nos fuimos. El camino en el metro (que iba sola) y en el autobús no lo recuerdo mucho. Me dormí, pero debí hablar con una señora de algo porque cuando llegamos a Termini (donde hay que cambiar de línea) me despertó y me avisó.

Siempre alguna que otra cosa surrealista.

A Giorgio sólo decirle que disfrute al máximo de su Erasmus en Madrid =) SEGURO que será una experiencia inolvidable.